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Presentación del libro "El arte de dar gracias: Los exvotos pictóricos de la virgen de la Soledad de Oaxaca"

por Felipe Solís

Es un gran honor presentar esta obra que sin duda es de un gran interés para todo el público. La edición que hoy reseñamos revela diversos aspectos poco conocidos de la cultura popular mexicana y oaxaqueña en particular, enriqueciendo nuestra información y permitiéndonos comprender una expresión artística que, aunque anónima, reviste gran importancia en nuestra percepción de la plástica mexicana de los últimos 4 siglos.

La circunstancia que permitió su publicación, fue la feliz vinculación del Gobierno del Estado de Oaxaca a través de la Secretaría de Turismo; la Arquidiócesis de Antequera de la que depende la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Soledad de Oaxaca, en cuyo museo se resguarda la colección de Exvotos; la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid y el Centro de Cultura Casa Lamm, quienes conjuntaron sus voluntades llevando a su materialización, este espléndido esfuerzo académico.

Estas instituciones merecen nuestro agradecimiento por que nos brindaron la posibilidad de tener en las manos, este espléndido libro que abre presenta a nuestra mirada una parte importante de la riqueza devocional de los mexicanos.

El libro El Arte de dar las gracias: los Exvotos pictóricos de la Virgen de la Soledad en Oaxaca, cumple ampliamente el cometido de difundir el rico patrimonio artístico y cultural oaxaqueño y corresponde a la línea de investigación que por varios años ha ocupado la atención de Elin Luque Agraz, reconocida y experimentada investigadora.

No puedo ni debo olvidar que una firme amistad de más de dos décadas nos une a la autora y a mi, por lo que me permite mirar este libro con los ojos de quien ha presenciado su formación académica y su espléndido desarrollo profesional.

De la Autora

Los intereses académicos de Elin Luque:  empeñosa, discreta y formal queretana- la llevaron a cursar su licenciatura y maestría en la disciplina de la Historia del Arte; este último grado lo obtuvo en la universidad Iberoamericana, donde a la pasión por el arte mexicano y en particular, por la plástica de la época colonial, se sumó el conocimiento y el manejo de la metodología científica.

En el andar por los caminos de su formación universitaria, encuentra a su gran amiga Michel Beltrán con quien transitó por la primera etapa de la licenciatura, interesándose ambas en el extraordinario repositorio artístico resguardado en el Museo de la Basílica de Guadalupe; ambas realizaron una espléndida tesis donde dieron a conocer a propios y a extraños, la valía de las obras que bajo el patronazgo de la guadalupana se produjeron a lo largo de los 3 siglos correspondientes al dominio español en nuestro país.

Es durante este trabajo cuando llama su atención la rica colección de exvotos que posee la Basílica. El repositorio del santuario guadalupano se ubica en un enorme pasillo nave, a un lado del museo, las atractivas laminillas que son el testimonio fehaciente de la devoción popular están clavadas en la pared desde el guardapolvo hasta el techo. Mediante estos exvotos, el pueblo da las gracias a su patrona por los bienes recibidos, especialmente, la recuperación de la salud. El santuario guadalupano conciente o inconcientemente se convirtió en patrono y mecenas a la vez, de la producción plástica que generaba la milagrosa imagen.

El interés por los exvotos mexicanos, movieron a Elin y Michel a realizar una de las más ambiciosas y extraordinarias exposiciones que se montaron a mediados de la década de los años noventa (en 1996) en el entonces Centro Cultural de Arte Contemporáneo, conocido popularmente como el Museo de Televisa que en su tiempo de gloria, presentó algunas de las más notables muestras de arte de diversas latitudes y épocas en la capital mexicana.

El proyecto curatorial se caracterizó por su gran rigorismo y la espléndida selección de piezas, resultado de un extenso y profundo conocimientos de las colecciones de exvotos que se han conservado en México. El título de la exposición fue Dones y promesas, 500 años de arte ofrenda (exvotos mexicanos). De aquella muestra, afortunadamente se editó un enjundioso catálogo con soberbios textos de gran profundidad académica y el registro catalográfico de centenares de exvotos que comprendieron desde los más tempranos de formato mayor, resguardados en la Basílica de Guadalupe, hasta una instalación contemporánea integrada de los más variados objetos que los devotos llevan a sus santos y vírgenes y que son tan abundantes en los santuarios mexicanos.

Para este proyecto, Elin y Michel recorrieron los más relevantes centros de la fe católica en México, afamados santuarios de los que destacan por su importancia: la Villa de Guadalupe en la Ciudad de México, el Santuario de Nuestra Señora de Tlalpa en Guadalajara, el Santuario de la Virgen de Zapopan en la misma capital de Jalisco, la Basílica de San Juan de los Lagos en esta población de Jalisco, el Santuario de Plateros en Zacatecas y el Santuario de San Francisco de Asís en Real de Catorce, San Luís Potosí. En el libro que estamos presentando, nuestra autora resumió en un cuadro muy completo los 28 santuarios mexicanos donde se resguarda un importante patrimonio de exvotos.

Sus viajes de reconocimiento en busca de los exvotos le dieron grandes luces acerca de la importancia que revisten tan delicadas obras de arte, las cuales, nos dan la posibilidad de mirar a través del tiempo, los momentos fugaces de la vida cotidiana del pasado.

Con esta experiencia, la maestra Luque decidió continuar con sus estudios de doctorado en España, ampliar su tema fundamental de investigación, los exvotos de México.

Una de las etapas de su proyecto académico es este libro donde se propone desentrañar algunos misterios que nos reserva el arte popular, mostrando no sólo su amplia experiencia sino también su riguroso manejo metodológico.

Con su fino trato, Elin Luque logró convocar los apoyos suficientes que le permitieron aproximarse a la relevante colección de la Basílica de Virgen de la Soledad en Oaxaca; no fue fácil pero con tesón, transpuso las barreras de la burocracia y de la tradición ganándose la amistad y el reconocimiento de los encargados y responsables del repositorio; con su tenaz empeño, ha logrado además, la restauración de los delicados objetos; contando con la colaboración de un grupo de jóvenes que se han hecho cargo de su trabajo con gran responsabilidad

De la Obra 

Para muchos el misterio empieza desde la palabra “exvoto,” ¿que son?, ¿de qué tratan? Y el enigma nos lo aclara nuestra autora en su libro, explicándonos que “exvoto,” significa literalmente: “compromiso por el voto o promesa hecha.” Esta tradición tan significativa en nuestro católico país, como bien lo explica Elin Luque, surgió en el mundo mediterráneo con los griegos de donde pasó a la Europa medieval y renacentista, traída por los frailes y conquistadores a México, donde adquiere su peculiar modalidad para agradecer a Cristo, la Virgen y todo el santoral, mediante objetos o pinturas como el caso de esta colección oaxaqueña que recrean el acto por el cual el donante ha sido favorecido por la divinidad.

El espléndido texto de la maestra Elín Luque Agraz donde resume de manera magistral el contenido, el estilo y temática de esta expresión de la cultura popular, resguardada en el Santuario de la Virgen de la Soledad en Oaxaca se acompaña de una presentación a cargo del Rector de la Basílica menor de Nuestra Señora de la Soledad en Oaxaca, el Reverendo P. Jesús Gopar, además de la introducción de la doctora Esther Alegre Carvajal de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España quien por cierto resalta la expresión artística de los exvotos, los que según su apreciación “constituyen un auténtico conjunto cultural integrado dentro de la historia de la pintura, que participa con ella de muchas de sus formas, motivaciones y protagonistas aunque, indudablemente, dentro de la esfera de lo que se conoce o considera cultura popular.”

La sección introductoria del libro se complementa con el magnífico prólogo a cargo de la Doctora Elisa Vargas Lugo del Instituto de Investigaciones Estéticas de la  UNAM, gran conocedora del arte colonial en todas sus expresiones y cuyas sabias líneas iluminan al lector, conduciéndolo con mano firme, al texto de la maestra Elin Luque.

La investigación de nuestra autora se integra de diversas facetas de un mismo tema, el culto de la Virgen de la Soledad en la Nueva Antequera, habilitándonos para comprender la historia de la imagen y el desarrollo de su culto. La edificación de su santuario con su magnificente arquitectura que por tantos siglos ha convocado a la devota peregrinación, principalmente de los oaxaqueños, desde los humildes arrieros y campesinos hasta los más relevantes personajes de nuestra historia, destacándose aquí, Porfirio Díaz.

Este libro con su espléndida edición permite al curioso, al profano y al estudioso disfrutar los exvotos tal y como pueden contemplarse en el pequeño museo anexo a la iglesia, permitiéndonos leer las curiosas cartelas que describen puntualmente los sucesos recreados por los pintores populares. Más aún, los editores de manera inteligente, brindan la posibilidad mediante acercamientos de apreciar con todo detalle no sólo a la Virgen con sus donantes, sino también la crudeza de los terribles accidentes y enfermedades que ocurren a los humanos y las muy diversas formas en que la patrona de Oaxaca auxilia a sus fieles.

Al final del texto de Elin Luque encontramos el mensaje de fray Eugenio M. Torres O. P. “Sacerdotes, devotos y agradecidos” y la breve reseña de la restauración de los exvotos pictóricos de la Basílica de la Soledad de la Maestra Mireya Olvera.

Importancia y trascendencia de este libro

Este libro es una continuación de los trabajos de recopilación, análisis y difusión del patrimonio artístico mexicano, particularmente el que se refiere a la “cultura popular,” labor en la que han contribuido y participado una égida de estudiosos tanto mexicanos como extranjeros. Esta esfera del conocimiento se consolida a partir de la aceptación de la existencia de un arte popular mexicano, lo que ocurre en las lejanas décadas post revolucionarias del siglo pasado cuando el Doctor Atl y particularmente Roberto Montenegro sentaron sus bases teórico-metodológicas.

A través de las páginas de este libro, podemos apreciar que de manera individual o en su conjunto, los exvotos abren las posibilidades de conocer las más diversas expresiones de la vida mexicana y oaxaqueña desde el siglo XVII hasta tiempos recientes.

Conocemos a través de ellos, las características de la arquitectura doméstica, del sencillo o rico interior de las habitaciones del pueblo, los mobiliarios en boga; la evolución de los transportes y la tecnología; las personas y sus formas de vestir, sus actitudes, ocupaciones e inclusive sus vicios y virtudes..

De la lectura de esta obra se desprende la posibilidad de considerar a los exvotos como mensajes visuales de las mentalidades de otras épocas, cuyo pensamiento y testimonios escritos se resguardan en los archivos que contienen la historia del diario acontecer de cada pueblo y ciudad, de Oaxaca, de la Nueva España, de las primeras repúblicas y del México Contemporáneo.

A través de los 236 retablos que conforman la colección descrita, conocemos las típicas formas de vida de la región oaxaqueña, desde la época colonial hasta nuestro tiempo, región serrana y la problemática de sus caminos envuelta en una feroz naturaleza. Algunos de estos exvotos son testigos de una antigua tradición hoy desaparecida, la vasta actividad marina de la época colonial de la cual el Museo de la Basílica de la Soledad resguarda importantes testimonios.

Quiero resaltar que este libro es la culminación de un amplio proyecto cultural que se ha encaminado no sólo en registrar y difundir tan importante patrimonio oaxaqueño, sino que también ha promovido y logrado la restauración de las delicadas obras de nuestra alma popular.    

Sólo nos toca felicitar ampliamente a Elin Luque Agraz por este otro logro de su brillante trayectoria profesional en la que se vislumbran nuevos derroteros y un exitoso doctorado próximo a concluir. A través de las páginas de su libro, viven de nueva cuenta anónimos donantes que dejaron un testimonio fugaz de su paso por el mundo.

 

 

 

Modificado por última vez enLunes, 27 Abril 2015 07:59
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